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Concha y Fernando

Me ha conmovido la noticia de la muerte de Concha García Campoy. Han emergido en mi memoria inconsciente viejos recuerdos, antiguas emociones y complejas sensaciones que han pujado por salir apresuradas, desbordando mi presente con esos recuerdos del pasado.

Hipnosis. El guía interior. Ejercicio práctico


Foto de yushimoto_02 [christian] (http://www.flickr.com/photos/11266609@N00/3554858802/).
Como lo prometido es deuda, aquí envío la grabación que os prometí en la anterior entrada de este blog. Se trata de un ejercicio para explorar, para echar un vistazo a nuestro interior.
Se trata de relajarse, de aprender a conectarse con uno mismo, de, tal vez, descubrir algo.
La grabación pretende inducir a una forma más calmada o profunda de verse, de sentirse a uno mismo y, ¿por qué no? de conectar con la propia sabiduría interior.

Hipnosis, marcapasos y chiste


Yrithinnd
 Quiero traer a este blog lo que me ocurrió un día en el que me sentí muy afortunado como profesional de la hipnosis.
Fue una ocasión en la que todo parecía indicar que una persona estaba inevitablemente obligada a pasar por una peligrosa y dolorosa situación. Pero un trabajo en equipo impecable, en el que unos profesionales de la sanidad pública colaboraron con generosidad, permitió que una operación para cambiar una válvula de un marcapasos finalizara con la paciente contando chistes.

Ejercicio práctico. Reprogramación

Pensemos, a modo de metáfora, que nuestro cerebro es como un moderno ordenador.
Así, de igual manera que un ordenador tiene un disco duro donde almacena toda la información que alguien ha ido grabando, nuestro cerebro tiene a nivel de la mente inconsciente almacenadas también todas las experiencias (buenas, malas o regulares) que nosotros hemos ido almacenando.
Tenemos modos de funcionar, modos en que nuestro cerebro reacciona. Tenemos algo así como programas instalados en nuestro cerebro.

El mejor camino

Unas veces por defecto y otras por exceso, casi nunca se habla de la realidad del fenómeno hipnótico. Hay quien la presenta como algo poco menos que milagroso que lo cura todo (desde los pies planos hasta la calvicie) y quien, por el contrario, la presenta como una superchería propia de esas exhibiciones circenses de la televisión o el teatro.
La hipnosis ha tenido épocas de gran auge y aceptación por parte de la ciencia y otras que se la ha relegado casi hasta el olvido.
Sin embargo, cuando los clínicos la han utilizado nunca ha defraudado. La hipnosis se ha mostrado altamente eficaz para solucionar conflictos y problemas psicosomáticos resistentes a ser resueltos por las técnicas terapéuticas más clásicas de la psicoterapia (psiquiatría y psicología oficial).

Sobre la regresión hipnótica (V)


Como os adelantaba al final de la anterior entrada en este blog, existen cuatro enfoques principales  para acercarnos al estudio y la exploración de la hipnosis y regresiones.

enfoque psíquico

Escuelas Espiritas. Buscan cómo interpretar las vidas pasadas y las correspondientes situaciones de trance (médiums). En ellas se acepta la existencia de los espíritus. Las almas o espíritus de los fallecidos (según esta escuela) se manifiesta, se aparece en las sesiones mediumnimicas y transmiten mensajes a través del intermediario.
Por consiguiente, creen y aceptan la supervivencia del alma o espíritu.

enfoque parapsicológico.

En él se favorece esencialmente una investigación científica de lo que se experimenta por el sujeto como vida pasada. Uno de los pioneros y gran avanzado en este enfoque es Ian Stevenson).
Por otro lado, existen distintas explicaciones a la evidencia de la experiencia interna, de las personas que creen estar en presencia de contenidos mentales y emocionales de existencias anteriores. Por ejemplo; el conocido ‘déja vu’ (Esto ya lo he vivido antes). Es la típica experiencia que casi todo el mundo ha tenido alguna vez, de estar con alguien conversando y tener la sensación de que a esa persona o esa conversación ya se conocía (aunque acabemos de conocerla). Lo mismo que llegar por primera vez a un lugar, país, pueblo o lugar y saber cómo son sus calles, donde está tal o cual edificio, etcétera.
El inconsciente colectivo de Jung (Registros Akhásicos del esoterismo), con todo el patrimonio de la humanidad contenido en él, es decir, la evolución espiritual del género humano que renace en la estructura cerebral de cada uno de nosotros. Y, según lo explica Jung, los contenidos del Inconsciente Colectivo son los llamados Arquetipos.
Eso explicaría el porqué gentes de distintas latitudes culturales y religiosas, incluidos, por supuesto, los ateos “que no creen en nada”, pueden tener sueños en los que aparecen imágenes y símbolos idénticos.
Pertenecientes todos esos contenidos oníricos, a un mismo fondo inconsciente universal. Es como si nosotros, cogiendo un pequeño ramal desde nuestro inconsciente individual, conectáramos con la gran fuente universal del Inconsciente Colectivo. Alguien lo ha definido como un gran almacén o depósito común donde se contienen en forma de arquetipo la historia de toda la humanidad.
Los partidarios de este inconsciente junguiano dicen, por ejemplo, que cuando uno cree estar viviendo una vida anterior no lo está haciendo realmente. Simplemente sería que ha conectado con la vida de alguien que existió y cuya experiencia está ahí (en ese Inconsciente Colectivo) archivada.
En otras palabras, quien cree ser Juana de Arco o Napoleón, simplemente habría conectado con los arquetipos de dichos personajes y, por identificación, se asocia a los mismos.
Tal vez esos personajes representan nuestros ideales espirituales, nuestros ideales de ambición o las cualidades que en ellos envidiamos.
Negando la reencarnación como tal, existen otras variadas teorías que tratan de dar una explicación a la experiencia que, aunque es evidente sin embargo no es demostrable.
Dentro de este enfoque científico también existe otra teoría sobre la experiencia hipnótica regresiva, la conocida como Síndrome del Héroe:
yo he sido en una vida anterior Marco Antonio o Cleopatra, o un presocrático… o personajes de este estilo.
Este Síndrome del Héroe es la teoría que más usan los detractores de la reencarnación para desprestigiarla e invalidarla. Personalmente creo que la mayoría de la gente que dice haber sido un personaje importante lo hace por complejo de inferioridad, como compensación de sus delirios de grandeza.
Pero, obviamente, en este caso estas fantasías también nos dan muchos datos psicológicos de la persona y nos pueden ayudar en la terapia. Nos dicen mucho de las virtudes o cualidades que desean poseer. Es más, si logran desarrollar alguna de las cualidades de sus personajes favoritos (siempre que sean positivas, siempre que sean cosas como el amor por la humanidad, la solidaridad, el anhelo de desarrollo espiritual o cualidades parecidas), tampoco es algo criticable.
Volviendo al enfoque científico en general, existe también otro concepto a tener en cuenta: la Herencia Psíquica. Explicado de manera muy elemental, sería comparable a la herencia genética.
Porque, de igual manera que somos portadores de las características genéticas de nuestros padres, parece fuera de duda que también heredamos características psíquicas: temperamento, cualidades humanas, ambición, tendencias artísticas, sexuales, etcétera.
Incluso se dice en esta teoría que si, por ejemplo, un antepasado nuestro estuvo en París, en la Revolución francesa, nosotros podemos heredar parte de estas experiencias. Así pues, si recordamos cuando participamos en el asalto a la Bastilla, realmente sería algo que se nos ha transmitido a través de la herencia psíquica porque quizá nosotros ni hayamos salido jamás de nuestro pueblo.

enfoque religioso

En este enfoque se asume y explicita la idea de la reencarnación como artículo de fe.
Hemos dicho que en el enfoque psíquico por lo general se recurre al medium (intermediario) y a sus facultades paranormales, mientras que en el parapsicólogico se intenta dar una explicación racional y coherente al fenómeno con un método de trabajo científico.
Pues bien, en el enfoque religioso se apela a la tradición. Ya he comentado que es una de las creencias más antiguas y veneradas de la humanidad y no sólo en Oriente. Para millones de personas en todo el mundo conocido, la reencarnación forma parte de su mundo mágico-religioso, como un presupuesto fundamental de la visión que tienen del universo y de su lugar en el mismo.
Desde el hombre primitivo, a través de túmulos, estelas funerarias y dólmenes, en sus formas de enterramiento, se ha transmitido, llegando hasta nosotros, la creencia en una vida futura, en el más allá y, por supuesto, en alguna forma de supervivencia del alma. De ahí a la más refinada y elaborada teoría de la reencarnación que encontramos en el budismo, hinduismo y doctrinas religiosas parecidas.
Tal vez convenga recordar que todas las grandes religiones más evolucionadas en su configuración doctrinal, como el mismo Islam, han tenido y tienen su parte esotérica. ¿Qué es o significa el Sufismo sino la misma doctrina islámica en su vertiente esotérica?
En el budismo, se nos habla de la enseñanza del buda más externa para el vulgo, mientras que El Iluminado (Buda, el Despierto) enseñaba a sus discípulos más preparados la parte esotérica de su doctrina.
En el Judaísmo encontramos así mismo la Kabalah, es decir, la parte esotérica dedicada a los iniciados.
En el cristianismo, la Iglesia convertida en los primeros siglos en ortodoxia por dictamen del emperador Constantino, persiguió a muerte a los primitivos cristianos fieles a las enseñanzas Secretas del Salvador judío. Ellos eran fieles a las enseñanzas esotéricas (en la tradición griega) de Jesús de Nazaret. Fueron los llamados Gnósticos-Cristianos. Si al lector le interesa profundizar en el tema, le recomiendo estudiar algunos magníficos documentales editados por la revista Año Cero bajo la dirección de su director Enrique de Vicente: “El Hijo del Hombre” (I y II). Resulta un ejercicio altamente saludable (para huir de dogmatismos) leerse la obra: “Cristianismo Esotérico” de Annie Besant.
Y por supuesto, recomiendo leer, meditar y reflexionar esa magnífica obra de Madame Blavatsky: “La Doctrina Secreta” o “Isis sin Velo”. Eso si, hay que armarse de paciencia.
En fin, que el celo monoteísta de la Iglesia Católica le lleva a perseguir a muerte a todo lo que sonara a paganismo, pese a que ella es el resultado del mismo. Como si el hijo reniega de su fuente madre y encima la persigue a muerte. Así se escribe la historia. La historia de la Iglesia de Roma, con sus cismas, inquisiciones, caza de brujas y demás barbaridades históricas, en lo que es un insulto a la inteligencia humana.
La mayoría de los historiadores está de acuerdo; la doctrina de la reencarnación era conocida y aceptada por muchas de las sectas cristianas primitivas (la palabra secta, entonces no tenía el carácter peyorativo de estos tiempos).
La mantenían los neoplatónicos, y otros grupos órficos (gnósticos) y hasta los Pitagóricos se vinculaban con la aceptación de la doctrina reencarnacionista.
Y en un estudio detallado de la Biblia vemos que el mismo Jesús hace alusiones a la idea de la reencarnación.
Tema este, por supuesto, aceptado o rechazado según los prejuicios e intereses de quien lo investigue.
Uno de los grandes terapeutas que más a contribuido a valorizar la terapia de vidas pasadas, el doctor Ronald Wong Jue, nos dice:
-       Creo que el Occidente ha degradado la reencarnación (como tantas otras nobles ideas). En Oriente las encarnaciones son para que Dios se conozca a sí mismo. La reencarnación es un medio de evolución espiritual. Pero en Occidente se hace más hincapié en el “yo”. Es como si uno se concentrara en el modo como otro se viste y no en la persona que existe bajo la ropa. A la gente le interesa más el contenido de las imágenes que el proceso de evolución espiritual.

enfoque terapéutico

El cuarto enfoque es precisamente el terapéutico. Motivo y fundamento de este blog y su contenido. Realmente al hipnoterapeuta no le interesa demostrar la realidad o no de la reencarnación. Aspecto este que pasa a un segundo lugar porque el primero, obviamente, es la facultad curativa la fuerza sanadora y transformadora que la regresión hipnótica contiene en sí misma.
Para que la técnica funcione, para que el cliente obtenga satisfacción a su problema o logre su objetivo (respuestas a algunos enigmas de su vida, inquietudes, experiencias anómalas, etcétera (ver Etzel Cardeña) y el método resulte un ejercicio totalmente saludable, sólo se requiere confiar en el poder del inconsciente.
Ni el cliente ni el terapeuta tienen que creer necesariamente en la reencarnación.
Es más, uno o los dos puede ser totalmente escéptico ante esa creencia y, sin embargo, el método puede funcionar. Es algo así como el que no cree en los sueños pero ¡sueña y tiene hasta pesadillas!
Es decir, la persona hipnotizada recuerda y evoca episodios lejanos en el tiempo, asiste asombrado ante sus propias visiones donde se ve siendo determinado personaje en otra época, país, lugar, etcétera.
Es como asistir dentro de su propio espacio psicológico y emocional a la proyección de una o varias películas cuyas imágenes, recuerdos, emociones, eventos y experiencias diversas se van proyectando ante la asombrada o emocionada mirada del que asiste a semejante espectáculo interno y, además, se ve o siente parte de la película, de la trama que discurre ante sus ojos.
Cada persona es un mundo y no es bueno generalizar a la ligera. Pero la mayoría de las experiencias hipnóticas de recordar vidas pasadas sería algo así como estar dentro y fuera a la vez del desarrollo de la película: una parte de la conciencia está fuera como observador y la otra dentro de la trama, como protagonista.
Dentro de la historia y según ésta va transcurriendo, se ve, se siente, se emociona, piensa, llora, ríe, ama, odia o sufre…
A veces, se verá como mendigo y otras como rico hacendado, unas veces como hombre y otras como mujer, anciano, de otro país o cultura, se verá viviendo en diferentes épocas y lugares.
Ahora bien, quizá te preguntes, sufrido lector, ¿para qué meterse en estos fregados psicológicos tan delicados?
Yo no sé por qué lo hacen Brian Weiss, Wolger, Wambach, Nepherton, Fioret o cualquier otro clínico, pero sí sé que yo lo hago únicamente cuando un cliente viene a mi gabinete y me lo pide expresamente.
Después de una charla introductoria y aclaratoria de lo que es y de lo que se puede esperar de la técnica, de cuándo funciona y cuándo no; después de una charla en la que también le explico con todo detalle que muchas veces no se recuerda nada y que otras aparecen recuerdos rápidamente; en fin, después de aclarar que no hay milagros ni varitas mágicas y que, por supuesto, esto no es como abrir el Libro Gordo de Petete, entonces y sólo entonces, con el consentimiento total del que va a ser sometido a la regresión, comienzo la inducción.
Llevo algo más de 33 años investigando en estos menesteres psicológicos y terapéuticos, y puedo asegurar que jamás he tenido ningún problema con cliente alguno.
Todo lo contrario, siempre se han obtenido excelentes resultados y la experiencia, siempre y sin excepciones, resulta relajante, enriquecedora y muy gratificante.
Eso lo afirmo en base a mi propia experiencia particular.
¿Qué es lo peor que puede pasar? Simplemente que la persona no vea o no recuerde nada. Que se quede dormida o no entre en un trance hipnótico lo suficientemente profundo para acceder a esos contenidos supuestamente pertenecientes a antiguas vidas pasadas.
Entonces, ¿habrá perdido su tiempo y dinero en la experiencia baldía? No, en modo alguno.
Se le habrá enseñado y explicado pedagógicamente la realidad del fenómeno regresivo en particular y se le habrá instruido profundamente en aspectos de la psicología. En aspectos muy interesantes y muy enriquecedores para la cultura del paciente en general. Se le habrá enseñado un modelo muy detallado y especifico para realizar la relajación hipnótica profunda, lo cual resulta un método excelente para combatir el estrés, calmar la mente y serenar el ánimo ante las demandas cada vez más estresantes de la sociedad, sus métodos y sus ambiciones.
Enseña a parar y mirar dentro para poner un poco de orden y control sobre nuestra neurótica y angustiada naturaleza humana, que no sabe muchas veces cómo afrontar los problemas ni cómo encontrar las soluciones.
Porque, para sorpresa del individuo, toda persona tiene a nivel inconsciente todos los recursos que necesita para la modificación de la experiencia y el logro de los objetivos.
Se enseña como algo práctico y eficaz y no como simple supuesto teórico.
Así es que siempre habrá merecido la pena. Mucho se gana y nada se pierde.
En estos casos de no obtener experiencias de recuerdos rápidamente, lo aconsejable y apropiado, si es que de verdad se quiere obtener resultados, es desarrollar un método o abordaje serio, regular y metódico de cómo explorar diariamente con la técnica apropiada para el cliente y que le permita conseguir su propósito finalmente.
Esto quiere decir que, como cualquier otra tarea a realizar, es cuestión de práctica diaria. Antes o después, con la realización de las sesiones hipnóticas apropiadas, se obtienen recuerdos, se va accediendo a la regresión y entonces, todo un mundo de posibilidades y transformaciones trascendentales psicológicamente hablando se presenta ante el individuo.
Solamente necesitamos dos cosas ante este panorama: que el hipnoterapeuta sea un experimentado profesional que sepa con seriedad y honestidad acompañar en el proceso regresivo y que el paciente sea alguien serio, realmente paciente y comprometido con su propio proceso de realización personal.
Y sobre todo y por encima de todo, que el profesional sea alguien comprometido con su propio psicoanálisis, que sea él, el primero que da ejemplo con su propia experiencia.
Entonces y sólo entonces estará preparado para guiar a otro por la misma senda que él conoce por su propia experiencia.
Luego ya habrá tiempo de discutir y analizar sobre las experiencias y recuerdos, (los llamados falsos recuerdos), el uso y utilidad práctica de lo recordado en el contexto terapéutico o las metáforas y simbolizaciones contenidas en esas experiencias.
Sea simple metáfora o realidad de algo antiguamente vivido, lo cierto y verificable es que muchas veces la regresión bien conducida aporta solución a problemas de diversa índole.
Allí donde el profesional clínico había fracasado, el buen terapeuta con la técnica hipnótica aporta curación o liberación de los problemas que hasta ese momento se mostraban sin aparente solución.
Esto es algo evidente y demostrable. Nadie que practique y conozca en persona (y no de simple oídas) la técnica regresiva puede negarlo, salvo que sea un hipócrita dispuesto a mentir.
Esto es lo que me consta. Esto lo avalo y certifico en base a más de 33 años de explorar, practicar en mi y en mis alumnos y clientes, los diversos modelos de abordaje en hipnosis regresiva.
Finalizo, sufrido lector. Y lo hago adjuntando a la vez las cuatro regresiones que te había ido ofreciendo hasta ahora de forma individual. Y también reconociendo, porque es de justicia dar a cada uno lo suyo, que gran parte de los fundamentos teóricos que he expuesto en este escrito deben mucho a las investigaciones del eminente psicólogo Roger Woolger, el mejor desde mi punto de vista en este campo de las regresiones.
Como siempre, te pido que las sigas y que me cuentes cómo te ha ido. Recuerda que yo también las estoy practicando…

Sobre la regresión hipnótica (IV). Reencarnación


En este texto que ahora comienzas, amable lector, quiero plantearte un acercamiento a la reencarnación como una alternativa natural y antropológica ante el fenómeno de la muerte.
Cientos de millones de personas en este mundo creen que se muere para volver a nacer. Cientos de millones de personas pueden equivocarse, es cierto, pero también pueden estar en lo cierto. Reconozco que lo más fácil es imaginarse paraísos tras la muerte, praderas eternas donde abunda la caza y el sexo en solaz, sin sombra alguna de pecado… es una idea sugerente, que gratifica con un maravilloso futuro en contraposición con los sinsabores que tiene esta vida.
Pero, a pesar de esos conceptos de paraíso post mortem, las creencias en la reencarnación mantienen su buen número de defensores. ¿Por qué el hombre se empeña en esta idea de la reencarnación? ¿Por qué siente la necesidad interna de purificarse y mejorar a través de sucesivas reencarnaciones?
Como decía el doctor Fernando Jiménez del Oso, en nuestra sociedad occidental de tradición católica, la Iglesia ha jugado un papel decisivo para afianzar un tipo de educación social que niega la posibilidad de la reencarnación.
Pero existe otra posibilidad, ya que, si dejamos de lado la citada educación  judeocristiana (según cómo se entiende ésta en los estamentos oficiales), podemos hablar de la reencarnación como una alternativa natural, antropológica, frente al fenómeno de la muerte.
Cuando en Occidente hablamos de un despertar de lo oculto, no se está hablando de una moda, de un entretenimiento para la sociedad burguesa, sino de algo mucho más profundo. Es como un redescubrimiento, toda vez que la estructura eclesiástica (no confundir con el cristianismo), con su montaje de concilios y demás vulgaridades, ha terminado por dejar un vacío hasta ahora llenado artificialmente. La verdad del hombre está dentro del propio hombre, en sus impulsos  y tendencias, en sus deseos y esperanzas.
Por eso, Jiménez del Oso acababa animándonos a todos a “reconsiderar la reencarnación, a someterla a análisis en lo histórico y escuchar el eco interno que su hipótesis nos produce”.
Y por eso, como hipnoterapeuta, considero fundamental la herramienta de la hipnosis para esta reconsideración, para este nuevo acercamiento a la reencarnación.
Está claro que hablo de regresión mediante hipnosis, de una regresión en el tiempo mediante trance hipnótico hasta posibles vidas pasadas.
Son muchas y variadas las formas de enfocar teóricamente esta regresión a vidas pasadas.
La perspectiva transpersonal ofrece las visiones más interesantes a la hora de investigar o contemplar la posibilidad de vidas anteriores. Y repito lo ya dicho en otras ocasiones, es decir, téngase en cuenta que lo que me parece realmente importante es la realidad psicológica de lo que aportan esas supuestas vidas pasadas al presente, puesto que me parece muy secundario (aunque despierta mi curiosidad) si el hecho físico histórico descubierto en la regresión es cierto y comprobable.
Porque deseo evitar la discusión sobre la realidad o no de la reencarnación, que me parece una pérdida de tiempo desde el punto de vista de la terapia y que me parece comparable al intento de demostrar la existencia o no de Dios, dicho de otro modo, algo que pertenece más a bien a la teología, a lo metafísico. Y, obviamente, éste no es más que un humilde blog sobre los usos terapéuticos de la hipnosis.
Si hago uso de la regresión hipnótica como terapia es porque he comprobado que ayuda al crecimiento personal del paciente, a mejorar su calidad de vida, a aumentar su autoestima enfrentando sus problemas.
Y también hago uso de la regresión hipnótica porque, conforme a todo lo dicho, no me parece de recibo negar que la reencarnación puede ser (¡¿quién sabe?!) una alternativa natural y antropológica ante el fenómeno de la muerte.
Por último, adelanto que existen cuatro enfoques principales  para acercarnos al estudio y exploración de la  hipnosis y las regresiones, pero os los explicaré en la siguiente entrada de este blog.
Hasta entonces, os dejo la cuarta grabación con una regresión hipnótica. Es una búsqueda del niño interior. Como siempre, os animo a probar y a que me contéis qué tal os ha ido.


Sobre la regresión hipnótica (III). Aclaraciones


Vengo incorporando en este blog grabaciones prácticas de regresiones hipnóticas. Hasta el momento, ya son tres las grabaciones que he adjuntado en entradas anteriores de este blog (Regresión hipnótica con ejercicio práctico, Sobre la regresión hipnótica (I) y Sobre la regresión hipnótica (II)).
Tengo que hacer una aclaración sobre estos ejercicios grabados que os ofrezco. Se trata de modelos generales, adaptables a perfiles psicológicos distintos, a personas con diferentes idiosincrasias e inquietudes.
Y deben ser modelos generales porque los ofrezco de forma pública en este blog.
Como es lógico suponer, cuando realizo una regresión de forma individual a un paciente en la consulta, la cosa cambia totalmente.
Las grabaciones que ofrezco en este blog van dirigidas a un grupo heterogéneo de personas y, de acuerdo a esa necesaria diversidad de intereses y rasgos, modelo ejercicios de amplio espectro metafórico, con imágenes y símbolos que se adaptan a esa mencionada diversidad, de forma que todos puedan encajar, que los contenidos sean adaptados según las necesidades y capacidades de imaginar y visualizar de cada uno.
Además, insisto mucho en la fraseología del tipo: “concéntrate en el eje de tu búsqueda personal, vete donde tu inconsciente tenga que llevarte ahora… donde ahora tú necesites ir…ver lo que ahora sea apropiado para ti… más tarde ya sabrás qué hacer con todo eso”.
Siempre destaco que debes dejarte llevar por tu propia sabiduría interior y en función de tus necesidades, puesto que nunca verás o sentirás aquello para lo que todavía no estés preparado.
Como los destinatarios de la grabación, yo mismo incluso, somos tan distintos, la fraseología que incluye es lo suficientemente abstracta como para no sugestionar nada concreto. El profesional siempre debe tener sumo cuidado en no provocar, directa o indirectamente, ningún tipo de experiencia en particular. En estas grabaciones, este cuidado debe ser todavía tenido más en cuenta si cabe.
La persona que siga estos modelados de regresión verá o recordará aquello que ahora necesiten ver o recordar. Nada más. Si surge algo que considera fuerte o le perturba, no debe preocuparse, porque se tratará de su mente inconsciente, que quiere comunicar algo porque es necesario que salga a la luz de la consciencia.
En este caso, siempre recurro a la comparación del viejo marinero. El inconsciente es un viejo marinero que, en cuanto se le invita a un par de vasos de buen vino, está dispuesto a contarnos todas sus antiguas andanzas por esos mundos.
Para que el lector de este blog pueda comparar y saber a qué atenerse cuando sigue la grabación, sería algo así como tener un sueño de esos que nos impacta tanto que nos despertamos en el mismo sueño, afectados por la trama del mismo. Por fuerte o incluso terrible que sea el sueño, no pasa nada ¿no es cierto? Simplemente quedamos impresionados por la profundidad del sueño y por sus contenidos impactantes. Eso es todo.
Que sepamos luego interpretarlo o no, depende del conocimiento simbólico y necesidades de autoconocimiento o desarrollo personal que tengamos. Saber pasar del contenido manifiesto al contenido onírico latente… pero bueno, eso es tema para otra entrada en este blog, o para una terapia personal en mi gabinete.
Teoría y práctica.
Práctica generalizada o de forma individual.
Lo decía el gran Goethe: “Toda teoría es gris y solo es verde el árbol de dorados frutos que es la vida”.

Sobre la regresión hipnótica (II)

Continúo con mis reflexiones sobre la regresión hipnótica, puesto que no me cansaré de defender que el trance hipnótico es una de las mejores herramientas que existen para acceder a recuerdos pasados.
Y como expliqué en la anterior entrada de este blog, no importa si estos recuerdos ocurrieron exactamente como los recordamos o han sido fabricados total o parcialmente por la propia mente.
Repito que lo que perturba o afecta emocionalmente debe hallar, por pura lógica, una salida. Hay que encauzar eso que la persona ve y siente hacia la resolución de sus contenidos, hay que comprenderlo, incluso aunque sea sólo una metáfora y contenidos simplemente imaginados, puesto que algo intentan liberar, muestran una insatisfacción, alguna cosa explican. Y si bien no hay que tomarlos obligatoriamente como reales, sí es real su simbolismo y el mensaje que transmiten.
Así que, como había señalado, la terapia de regresión hipnótica a vidas pasadas es altamente enriquecedora, curativa y sanadora.
Como cualquier otra práctica o técnica psicológica, la regresión hipnótica debe ser realizada bajo dos condiciones esenciales:
  • Que el profesional que la dirija haya experimentado él antes la técnica sobre sí mismo. Que la conozca experiencialmente.
  • Que tenga conocimiento y experiencia en dirigir los contenidos recordados como cualquier otro proceso en psicoterapia, esencialmente entécnica psicodinámica.
Bajo mi experiencia personal y con mis alumnos y clientes, en los 33 años que llevo explorando, investigando y ‘conociendo’ experiencialmente la técnica, afirmo que es falso que sea practica iatrogénica.
Afirmo que es falso que uno termine paranoico, que cree o evoque posesiones demoníacas o abducciones extraterrestres, o que termine en una secta satánica como plantean desde alguna universidad valenciana.
La hipnosis es útil para examinar y reestructurar los recuerdos existentes o fácilmente accesibles, y para poder enfrentarse a ellos con apoyo de un profesional. Es útil para poder manejar su intensidad y controlar las reacciones que puedan sentirse.
Pero, no lo olvidemos, la hipnosis también es útil para profundizar en niveles o estratos psíquicos más profundos de los que la psicología cognitiva-conductual maneja.
Los falsos recuerdos de abducciones extraterrestres, torturas satánicas, abusos sexuales, o pesadillas por el estilo se dan en hipnosis cuando el cliente y el psicoterapeuta son o están desequilibrados. Y en este caso, por un simple principio de prudencia, ambos deberían abandonar estas prácticas, al igual que el paranoico no debería nunca ejercer de psiquiatra o clínico en cualquier rama de la medicina.
Algunos creen que la hipnosis funciona como la máquina de la verdad, o que todo lo que se recuerda bajo hipnosis es cierto, o que la persona regresada bajo hipnosis actúa tal cual lo hacía a esa edad. Afortunadamente, la mayoría de la gente y, sobre todo, los clínicos competentes, saben que eso es propio de películas y programas de televisión realizados para falsear la realidad y alimentar el morbo de la gente.
Realmente, la autodenominada ‘ciencia’ no tiene ni repajolera idea acerca de estos temas. La razón es sencilla de entender: los clínicos consideran a la regresión hipnótica como iatrogénica. Es decir, la consideran perjudicial. Si la consideran practica perjudicial y provocadora de falsos recuerdos, es de suponer que no la practican. Si no la practican, no la conocen. Si no la conocen experiencialmente, no saben con conocimiento de causa. Lógico todo este argumento, ¿no?
No la practican, no la conocen. Entonces, nada saben. ¿Por qué, no obstante, despotrican en contra de la práctica y dicen que la ciencia “ha demostrado que es iatrogénica”?
¿Qué ciencia? ¿Qué científicos? ¿Qué sistema se utilizó y por quién?
Ahora bien, hay que tener en cuenta que las creencias acerca de la regresión y vidas pasadas, junto a lo que se conocen como preguntas tendenciosas, sumado a la presión del terapeuta o el grupo de personas que mantiene las creencias mencionadas, determinan la aparición de falsos recuerdos con consecuencias muy desagradables para el paciente.
En el colmo del delirium tremen, algún psicólogo valenciano dice por ahí que quienes realizamos estas técnicas, además de desarrollar alguna paranoia, podemos incluso dedicarnos al espiritismo o entrar en sectas, especialmente si se hemos realizado regresiones a vidas pasadas.
Y algún colega del anterior, añade que las regresiones a vidas pasadas sólo pueden generar problemas, porque no considera que exista ninguna evidencia científica que permita tomar en consideración este supuesto a la hora de una terapia psicológica, y menos que puedan ser eficaces como tratamiento.
¿Y ellos cómo lo saben? ¿Cuántas regresiones han realizado y con cuántos pacientes lo han hecho?
Por mi parte, al que quiera ponerse en manos de algún terapeuta para hacer regresiones, le aconsejo que, primero, se asegure de que es un profesional cualificado experto, tanto en haberlo vivenciado él primero (y no una, sino muchas veces), y que tenga amplia experiencia también en haber dirigido a otros.
Salvo excepciones notables, ningún psicólogo clínico que se mantenga dentro de los paradigmas oficiales está capacitado para hacer hipnosis regresiva a vidas pasadas. Muchos clínicos a los que se solicita una sesión de hipnosis regresiva se niegan a realizarla argumentando que no están capacitados para ello. Si es éste el caso, lo más indicado es buscar a alguien, generalmente un hipnoterapeuta experto.
Si una persona cree o siente que la regresión puede ayudarle, el profesional clínico debería ser el primero en preocuparse de dotarse de esa capacitación para que el paciente no se vaya a buscar a cualquier impresentable por ahí, cualquier impresentable que le pueda perjudicar más que beneficiar.
De un modo general, podemos afirmar que las intervenciones terapéuticas en hipnosis son de naturaleza fundamentalmente verbal y persiguen la reducción o eliminación de los síntomas, a través de la modificación de patrones emocionales, cognitivos, conductuales, interpersonales o de los sistemas en los cuales vive inmerso el individuo.
Dentro de la psicoterapia existe una gran diversidad de corrientes, enfoques y conceptos teóricos aplicados al ámbito psicoterapéutico, que dan origen a otras tantas maneras de establecer este contexto de comunicación, llegando incluso a configurarse distintos paradigmas.
Es por eso que la psicología no podrá nunca encuadrarse como una verdadera ciencia. Hay tantas teorías y tantas formas de hacer terapia que pone en evidencia que no hay un protocolo bien configurado como cualquier otra rama de la ciencia.
No hay 300 formas de operar un tumor, hacer una extracción dentaria o intervenir a una persona con apendicitis.
Sin embargo, dos características que unifican a la psicoterapia son:
  • El contacto directo y personal entre el psicoterapeuta y quien le consulta, principalmente a través del diálogo.
  • La calidad de ‘relación terapéutica’ del contexto de comunicación, esto es, una relación de ayuda destinada a generar un cambio en quien consulta. (Lo explica William Kroger en su 'Hipnosis clínica y experimental')
Seguiremos explorando, estudiando y escribiendo sobre uno de los aspectos de la hipnosis más controvertido y más divulgado aunque, lamentablemente, menos comprendido.
Aquí debajo os dejo la grabación de otro modelo de regresión hipnótica.
Insisto en que debéis animaros, realizar el ejercicio y, por supuesto, contarme qué os ha parecido y qué habéis experimentado.

Regresión hipnótica con ejercicio práctico

Es mi intención en los próximos meses escribir una serie de entradas en este blog para ir aportando los supuestos teóricos y, sobre todo, prácticos, acerca de las llamadas regresiones hipnóticas a vidas pasadas.
El propósito es ofrecerte un acercamiento, paciente lector de estas líneas, a algunas de las teorías más constatadas sobre la regresión. Y quede claro que recogeré principios teóricos experimentados por los grupos de investigadores y eruditos clínicos que se apartan de los prejuicios académicos y se adentran sin miedo en la apasionante experiencia de la regresión a vidas pasadas.
Teniendo en cuenta que más vale una hora de práctica que cien horas de teoría (como decía el maestro Sivananda), al final de este texto aportaré un enlace a un ejercicio práctico de regresión, que también se podrá descargar.
Por cierto, que el citado Swami Sivananda (1887-1963) es un personaje que siempre me ha llamado poderosamente la atención. Fue uno de los grandes maestros de yoga de la India. En su vida logró con éxito dos carreras: una como doctor en medicina y la otra como gran yogui y sabio. Su trabajo siempre se centró en servir a los demás: "Cada trabajo que servía para sanar o aliviar el dolor de los que sufrían me llenaba de gran gozo", explicaba. Para él, el servir era “la expresión del Amor”. Tras sus comienzos como doctor en la India, se trasladó a Malasia, donde miles de indios trabajaban y vivían en condiciones muy difíciles. Como director de un hospital local, pasó gran parte de su tiempo ayudando a los pobres, aquellos que más le necesitaban. No sólo les daba atenciones médicas sin coste alguno, sino que lesmandaba de vuelta a sus casas con suficiente dinero para reponer el jornal perdido.
Bueno, al margen de Sivananda, invito también a los citados en mi anterior entrada en este blog a que utilicen la regresión que adjunto más abajo. Porque para escuchar y sacar provecho de estos ejercicios regresivos no es menester creer, ni apuntarse a ninguna secta, ni dar por hecho que existan los extraterrestres. Únicamente vale con una mente abierta, sin prejuicios, para dejarse llevar, porque el inconsciente de cada uno de nosotros es como el viejo marinero. Un viejo marino que, a poco que le incitemos con un par de vasos de buen vino, nos contará gozosamente todas sus viejas historias. Es más, lo necesita. Solo tenemos que escuchar con el valor necesario, la dosis de humildad ajustada a la experiencia y estar desprovistos de orgullos fatuos y mitomanía adosada a titulaciones académicas.
Para realizar la regresión, queridos amigos, hay que desnudarse con una mente abierta y reflexiva, con capacidad de abrirse a lo nuevo, como un niño que descubre el mundo con esa típica capacidad de asombro de la infancia.
Permitidme un poco de clarividencia acerca de lo que vais a experimentar con la grabación que os adjunto al final (la experiencia habla ahora por mi boca): algunos recordaréis vidas intrauterinas, o vidas pasadas, incluso recuerdos nítidos ya olvidados de la infancia. O puede que simplemente logréis relajaros profundamente y hasta los habrá que, puede ser, se aburran e incluso se queden dormidos como lirones. Pero, eso sí, ninguno tendrá falsos recuerdos, ni se irá como un poseso a adorar al maligno, ni tendrá algún brote de esquizofrenia o paranoia… (a no ser que la trajera ya de casa).
Sí… Lo peor que puede ocurrir es que ¡no pase nada!
Antes de que escuches la grabación, pacientísimo lector, me gustaría explicarte algunas teorías contempladas desde una visión transpersonal del psiquismo humano. Es decir, la visión Bio-Psico-Socio-Espiritual de la que ya os he hablado en alguna ocasión y que también menciono en mi último libro: Hipnosis, Teoría y práctica.
Podemos contemplarlo como un intento de comprobar ‘científicamente’ hasta qué punto la técnica de regresión hipnótica nos permite recordar y traer al presente, desde lo más profundo de nuestra memoria, aquellos contenidos que, al ser desconocidos por la mente consciente, pudieran ser la causa de problemas enquistados y que condicionan nuestro ahora.
Si lo conseguimos y resulta que solucionamos el miedo o la fobia, o cualquier otro problema que nos atenace el vivir diario, resultará comprobado que la regresión es una práctica terapéutica. Si es terapéutica podríamos muy bien presentarla como una herramienta altamente eficaz y eficiente.
Por eso te invito a ti, que sigues este blog, a que realices la práctica de regresión hipnótica, para que la experimentes por ti mismo y puedas conocer sin intermediarios la bonanza de la misma.
Esto es tan sencillo como lo que llaman aprendizaje experiencial. Ese conocimiento que se crea a través de la transformación provocada por la experiencia. Se construye el conocimiento por el propio individuo.
Dicen que una persona aprende aproximadamente el 20% de lo que ve, el 20% de lo que oye, el 40% de los que ve y oye simultáneamente. Mientras que el porcentaje llega al 80% de lo que vivencia o descubre por sí misma o por sí misma. Tengo muy claro que da más resultado que alguien cambie ante experiencias vividas que cuando cuando se le dice que lo haga, o se convence mediante conceptos.
Y quiero aportar otra razón para animarte a realizar la práctica de regresión. Particularmente creo que, lo mismo que solo debería practicar la psicoterapia el profesional cualificado para ello, igualmente solo debería explorar con el trance o estado hipnótico (sobre los demás) aquél que ha sido previamente hipnotizado por otro profesional. No considero muy correcto hipnotizar a otros sin haber experimentado uno mismo previamente el trance hipnótico. Porque sin la experiencia propia siempre faltará la vivencia íntima de los diferentes y profundos (o no) estados psicológicos que se pueden ir experimentando con la practica regular y diaria.
Existen muchos ejemplos (Patrick Drouot, Stanislav Grof, Roger Woolger, Ken Wilber, Roberto Assagioli, Abraham Maslow) de psicólogos, psicoanalistas y psiquiatras que, sin miedos ni prejuicios académicos, han probado a adentrarse personalmente en el terreno de la hipnosis y otras técnicas para producir estados modificados de la conciencia (ENOC), dando además valiente testimonio de su experimento con sus clientes o con ellos mismos. Éste es el camino a seguir.
Ellos han trazado un mapa del sendero que previamente han recorrido. Han marcado las líneas a seguir para que otros no nos perdamos y, lo más importante, nos dicen que, en efecto, somos algo más que un cuerpo y un cerebro, ya que somos una psique multidimensional.
Bien estimado lector, amigo, amiga de este blog… Te invito a compartir conmigo esta experiencia. Iré escribiendo acerca de la regresión hipnótica a vidas pasadas.
¿Que no crees en la reencarnación? Yo tampoco. Ni creo, ni dejo de creer. Yo no te estoy proponiendo creencias espirituales, ni cosas por el estilo. Te propongo participar de una experiencia en la intimidad de tu hogar o donde tú elijas.
Déjate llevar, sigue la práctica que te induzco en la grabación y después me cuentas qué tal te ha ido.
¿Qué te parece el trato?
Aquí está el ejercicio grabado:



Agenda de otoño

Aquí os dejo un vídeo con mi agenda para otoño.
Cursos, conferencias, firma de libros...
Unos meses intensos en Canarias, Madrid y Zaragoza.


Espero encontrarme con todos vosotros.

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