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Curso Profesional de Hipnosis

http://www.hipnosisenterapia.com/p/ii-taller-hipnosis-y-regresion-vidas_23.html
Muchos ya sabréis que en breves fechas voy a impartir mi Curso Profesional de Hipnosis y Patrones de Cambio en PNL. Será a partir del 19 de octubre en Madrid y a partir del 9 de noviembre en Barcelona.
Me vais a permitir que os explique algunas cosas de este curso, porque creo que es una herramienta fantástica para todos aquellos que pretendáis profundizar en el conocimiento y uso de la hipnosis en terapia.

¿Por qué un taller sobre hipnosis y vidas pasadas?

http://www.flickr.com/photos/25691430@N04/3273526747/

Solo dentro de ti existe esa otra realidad que anhelas.
Nada puedo yo darte que no tenga ya existencia en tu propio interior.
No hay pinacoteca cuyas puertas pueda yo abrirte de par en par, si no es tu propia alma.

El inconsciente es la historia no escrita de la humanidad desde tiempos inmemoriales.

Hipnosis. Autohipnosis. Ejercicio práctico

Foto de Dhanira (http://www.flickr.com/photos/23334123@N07/2362809550/).
Después de varios días debatiendo sobre hipnosis, autohipnosis y trance, después de interesantes conversaciones con varios de los seguidores de este blog, aparco un momento mis reflexiones para dejaros un nuevo ejercicio práctico grabado con una inducción.
En esta propuesta práctica os ofrezco una inducción con la que potenciar las capacidades de cada uno.
Es sólo una grabación planteada de forma genérica, pero espero que os ayude.

Auto hipnosis. Una respuesta a Antonio

Foto de omnos (http://www.flickr.com/photos/93625510@N00/182172934/).
En la reciente entrada de este blog titulada 'La medicina del deseo de curarse', me dejaron este comentario:

Estimado Horacio.
Hace unos días hice un comentario en un blog de hipnosis y esta es la respuesta que recibí.
“Antonio, ni yo sería capaz de auto hipnotizarme. Simplemente me quedaría despierto o dormido, pero no lograría nada terapéutico”.
La verdad es que llevo poco tiempo practicando y si bien he podido experimentar entrar en un estado alterado de conciencia no he obtenido ningún cambio en mí a modo de experimentación conmigo. Pero siempre he entendido que se puede aplicar la autohipnosis como terapia.
Si tienes a bien y te es posible,
Antonio.

La medicina del deseo de curarse

Photo Credit: <a href="http://www.flickr.com/photos/51585498@N00/425321729/">BartMertens</a> via <a href="http://compfight.com">Compfight</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">cc</a>
Como os venía contando en las dos entradas anteriores de este blog, cuando un paciente estimula el proceso curativo desde dentro de sí mismo ayuda y amplifica la ayuda exterior. Ahora bien, sigue existiendo un gran enigma que la ciencia todavía no puede responder: ¿Dónde se produce o se tiene que realizar el cambio, en el cuerpo físico, en la mente? ¿Está implicada la conciencia total, potencialidades del inconsciente? ¿Es un conjunto de todo? En su energía interior, ¿quién rige ese proceso?

Emociones y sanación

Photo Credit: <a href="http://www.flickr.com/photos/66814335@N00/3036254720/">zetson</a> via <a href="http://compfight.com">Compfight</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">cc</a>
En la anterior entrada de este blog os había hablado de la relación de los pensamientos y las emociones con la parte física de nuestro ser. Os contaba que tener buenos pensamientos y buenas emociones es el camino más directo para el bienestar físico, algo demostrado científicamente.
Quiero seguir ahora con esta premisa, porque de igual forma que esa relación cuerpo mente es una potentísima herramienta positiva en nuestras vidas, también lo puede ser en sentido negativo.

Hipnosis. El guía interior. Ejercicio práctico


Foto de yushimoto_02 [christian] (http://www.flickr.com/photos/11266609@N00/3554858802/).
Como lo prometido es deuda, aquí envío la grabación que os prometí en la anterior entrada de este blog. Se trata de un ejercicio para explorar, para echar un vistazo a nuestro interior.
Se trata de relajarse, de aprender a conectarse con uno mismo, de, tal vez, descubrir algo.
La grabación pretende inducir a una forma más calmada o profunda de verse, de sentirse a uno mismo y, ¿por qué no? de conectar con la propia sabiduría interior.

Hipnosis y luz


http://www.flickr.com/photos/52971398@N00/892015017/
Santi MB
Tengo que reconocerlo…
La terapia nunca es algo sencillo.
Siempre la afronto con toda la ilusión del mundo porque de su éxito depende, en muchas ocasiones, que la persona que acude a mi consulta sea más feliz. Nada más y nada menos.
Por este motivo, además de ilusión, también hay un punto de responsabilidad.
Y, como suele ocurrir en la vida, hay pocas certezas previas.

Hipnosis, marcapasos y chiste


Yrithinnd
 Quiero traer a este blog lo que me ocurrió un día en el que me sentí muy afortunado como profesional de la hipnosis.
Fue una ocasión en la que todo parecía indicar que una persona estaba inevitablemente obligada a pasar por una peligrosa y dolorosa situación. Pero un trabajo en equipo impecable, en el que unos profesionales de la sanidad pública colaboraron con generosidad, permitió que una operación para cambiar una válvula de un marcapasos finalizara con la paciente contando chistes.

Ejercicio práctico. Reprogramación

Pensemos, a modo de metáfora, que nuestro cerebro es como un moderno ordenador.
Así, de igual manera que un ordenador tiene un disco duro donde almacena toda la información que alguien ha ido grabando, nuestro cerebro tiene a nivel de la mente inconsciente almacenadas también todas las experiencias (buenas, malas o regulares) que nosotros hemos ido almacenando.
Tenemos modos de funcionar, modos en que nuestro cerebro reacciona. Tenemos algo así como programas instalados en nuestro cerebro.

Mi compromiso


Creo sinceramente en la hipnosis como herramienta terapéutica. Y cuando uno cree de verdad en lo que hace tiende a preguntarse si sus motivaciones son honestas.
Por eso, paciente lector, quiero trasladar en estas líneas cuál es mi compromiso y mi profesión.
Y lo digo sin dudarlo: soy hipnoterapeuta y mi compromiso es el desarrollo interior y la ayuda a los demás mediante el proceso terapéutico.
Por un lado creo que hay que explorar y practicar modelos y técnicas para el desarrollo personal, para la autoayuda, el autoconocimiento. Siempre con la intención de vivir experiencialmente antes yo aquello que pretendo enseñar a los demás después.

Michael Jordan contra la enuresis

Steve Lipofsky Basketballphoto.com

Quiero contar hoy en este blog, paciente lector, uno de los casos que con más cariño recuerdo de todos cuantos han pasado por mi consulta. El protagonista fue un niño de 9 años.
Era un chaval alto y vigoroso, algo inquieto y muy rebelde. Vino a la consulta acompañado por su madre, casi forzado. 
Al principio me miraba con una mirada aviesa y esquiva. Creo que si le hubiese dejado me hubiera saltado con rabia a la yugular. Bueno… tal vez exagero un poco pero por un momento pensé que sería mejor que no se acordara de su paso por mi gabinete cuando cumpliera veinte años.

El mejor camino

Unas veces por defecto y otras por exceso, casi nunca se habla de la realidad del fenómeno hipnótico. Hay quien la presenta como algo poco menos que milagroso que lo cura todo (desde los pies planos hasta la calvicie) y quien, por el contrario, la presenta como una superchería propia de esas exhibiciones circenses de la televisión o el teatro.
La hipnosis ha tenido épocas de gran auge y aceptación por parte de la ciencia y otras que se la ha relegado casi hasta el olvido.
Sin embargo, cuando los clínicos la han utilizado nunca ha defraudado. La hipnosis se ha mostrado altamente eficaz para solucionar conflictos y problemas psicosomáticos resistentes a ser resueltos por las técnicas terapéuticas más clásicas de la psicoterapia (psiquiatría y psicología oficial).

Esta profesión


Escucho muchos comentarios sobre la hipnosis, sobre la terapia. Muy a menudo me explican qué es de verdad la hipnosis y cómo debe trabajarse con ella. Es constante el bombardeo que me llega sobre qué se debe y qué no se debe hacer con la hipnosis: opiniones que me llegan desde el mundo clínico, desde los profesionales de la hipnosis, desde todo el contubernio relacionado con la farándula y los espectáculos televisivos.
Os confieso que he oído casi de todo y, pese a que llevo en estas lides terapéuticas varias décadas, alguna vez me ha podido confundir tanto entendido y tanto titulado.
Así que no me extraña nada que algunos de los que se acerquen por primera vez a la hipnosis lleguen llenos de prejuicios y de planteamientos equivocados.
El problema es que esto supone, en ocasiones, que acudan al hipnoterapeuta pensando que la hipnosis es una panacea, una varita mágica capaz de lograr imposibles.
Este punto de partida no beneficia en nada el desarrollo de una terapia en hipnosis, ya que la gente quiere y espera una solución rápida y casi milagrosa a su problema.
Es decir, traen muchas veces un problema enquistado durante años, que ha sido abordado sin éxito por médicos, psiquiatras o psicólogos clínicos. Y, además, quieren una solución rápida… ¡Para ayer mismo!
En estas ocasiones es cuando sí creo que la hipnosis tiene peligro, el peligro de que puedan existir hipnotizadores que se aprovechen para vender algo así como milagros a pacientes predispuestos a creerse cualquier cosa.
¿Qué hacer en estos casos? Lógicamente, explicar con toda claridad a la persona sentada enfrente de ti dos ideas que son evidentes y demostrables:
  1.  Que el estado hipnótico es más bien un optimizador, un amplificador de las capacidades propias de cada persona para resolver sus propios problemas. Que el estado hipnótico potencia estas capacidades en trance inducido por el profesional para lograr un mejor abordaje terapéutico, puesto que, al final, la solución estará en el propio paciente. Lo dijo Milton Erickson: “Toda persona tiene a nivel inconsciente todos los recursos y habilidades que se necesitan para modificar pautas de conducta y para el logro de objetivos”.
  2. Que los estudios de meta-análisis han demostrado que cualquier psicoterapia que se realiza en un contexto hipnótico resulta más eficaz y eficiente.

Por lo tanto, la hipnosis complementará, coadyuvará y amplificará la terapia con el potencial que la propia persona ya posee.
Todo esto que te cuento, estimado lector, no es un simple ejercicio teórico.
Tengo sobradamente comprobado que hay gente que no escucha, que viene a terapia con una idea fija que no cambia aunque el profesional se tire una hora explicando y desmitificando la hipnosis y su acción terapéutica. Algunos sólo escuchan su idea preconcebida, el eco de sus propios pensamientos.
La consecuencia puede ser muy decepcionante, puesto que la terapia se encalla y la realidad demuestra lo equivocadas que estaban sus fantasías y prejuicios.
Relataré un ejemplo que me ha ocurrido en Canarias con uno de estos casos con los que, de vez en cuando, me suelo tropezar.
Una persona quería resolver un problema alimentario. Le pregunté, como hago casi siempre, cuál era su meta, en qué quería exactamente que la ayudara. Son preguntas que suelo hacer para marcar bien el terreno y aclarar si puedo o no comprometerme terapéuticamente para lograr dicho objetivo.
En estos casos, he llegado a decir alguna vez: “Si me pides que al final de la terapia puedas volar como Superman o atravesar paredes, tengo que anticipar que no podré ayudarte”.
Cuento esto porque me ha pasado algo curioso que nunca me había sucedido en los 33 años que llevo investigando este mundo de la psicología y el comportamiento humano.
La persona antes citada me pidió (hasta por escrito) que le ayudara a conseguir su problema alimentario. Le pedí información de su tratamiento médico y me lo dio.
Entonces le expliqué que le iba a enseñar a manejar su mente para el logro del objetivo marcado, empleando para ello metodología hipnótica y abordaje práctico en PNL. Le aclaré también que, lógicamente, iba a ser un proceso que le llevaría su tiempo y varias sesiones.
Empleamos dos horas de abordaje, realizamos un viaje retrospectivo a su infancia, a su historia familiar, donde encontramos claves que explicaban su actual comportamiento respecto de la comida. También se produjo ‘abreacción', es decir, liberación de contenidos emocionales. Esta persona, llorando, acabó por decir que había comprendido su “verdadero problema”.
Yo estaba razonablemente satisfecho de cómo había ido la primera sesión terapéutica.
El caso es que, dos días después regresó acompañando a su pareja, que iba a realizar una sesión de regresión hipnótica y me dijo:
- ¡Estoy muy enfadada y frustrada contigo!
Yo no daba crédito y le pregunté el por qué de su enfado, a lo que me respondió, con furia contenida, que era porque no le había realizado una regresión a vidas pasadas.
Casi sin salir de mi asombro, le dije:
- ¿Tú me pediste en algún momento que te hiciera regresión a otras vidas?
Me contestó que no, pero seguía enfadadísima. Le ofrecí enseñarle el papel en el que había escrito su petición:
- ¡No hace falta! –me interrumpió– ,de sobra sé yo lo que escribí.
Puedes imaginar, paciente lector, que en aquel instante sólo me faltó ponerme a buscar dónde estaba la cámara oculta, porque no entendía nada.
Le traté de explicar que, si no me pedía algo, difícilmente iba yo a saber que lo quería cuando, en principio, era un asunto que nada tenía que ver con su problemática alimentaria.
- Tú tenías que saber que yo realmente quería regresión hipnótica a vidas pasadas. En todo caso, tú me lo tenías que haber ofrecido… Quiero que sepas que me siento defraudada.
Insistió hasta tal punto que su pareja le propuso cederle su turno de terapia para que hiciera la regresión, a lo que ella contestó con la misma ira de toda la conversación:
- Ya me conoces de sobra, nunca voy a aceptar tu tiempo, me voy.
Su pareja y yo nos miramos perplejos.
En fin, después le he dado muchas vueltas y he llegado a la absurda conclusión de que esta persona quería que yo, además de hipnoterapeuta, fuera adivino.
Días después me he enterado de que anda hablando mal de mi labor.
Su pareja, que al final aprovechó el tiempo para hacer la citada regresión, recordó y comprendió muchas cosas. Entre ellas, la de por qué estaba “aguantando a esta mujer un tanto desequilibrada”.
De todo tiene que haber en la viña del Señor, dice el refrán
Es curiosa esta profesión, ¿verdad?

Sobre la regresión hipnótica (VI). Vuestras experiencias


A lo largo de las entradas de este blog dedicadas a la regresión mediante hipnosis os he facilitado cuatro grabaciones con ejercicios prácticos. Y en todas ellas os solicitaba que os atrevierais a seguirlas. Y que me contarais qué tal os había ido.
Pues bien, algunos de vosotros me habéis enviado vuestras experiencias que, como siempre me suele ocurrir, me han parecido fantásticos ejemplos de la enorme utilidad de la hipnosis.
Guardando un prudente anonimato con todas estas personas que se han atrevido a seguir estos ejercicios prácticos (no citaré sus nombres) os copio a continuación dos ejemplos. Creo que merecen la pena.
EJEMPLO 1:
Hola Horacio:Vi tu blog y decidí seguir la primera grabación, diciéndome ‘a ver qué será esto’.Te cuento.Cuando empiezas a decir lo de las edades, uno de los mejores momentos es cuando estaba muy rodeada y muy querida y lo viví como una bendición, fue a los 23 años.A los 18 fue mi primer trabajo, donde crecí como persona y me sentía muy bien, era la peque de la empresa y era mimada por mis compañeras, muy buenos recuerdos.A los 17, cuando me cambie de instituto, fue muy bueno: conocí gente nueva, fue un cambio positivo en mí.De los 9 hasta los 16 añitos me sale mucho el colegio, tenía pocos amigos, problemas para estudiar, me costaba mucho, me sentía sola. También es verdad que de tanto tiempo en el mismo colegio y con los mismos compañeros estaba cansada, no me sentía ya cómoda. Por eso fue un buen cambio lo del instituto.A los 4 añitos recuerdo que estaba contenta con mi abuela y mis padres en Lanzarote de vacaciones. Cuando pasamos al vientre de mi madre, estaba bien, tranquila, no vi nada extraño en mi comportamiento.Ahora viene lo de vidas pasada.Empecé por los pies, tenía puesta unas chanclas marrones, las manos finas de mujer, muy guapa, vestida con una falda marrón de piel de animal y una blusa del mismo color; y en la cabeza una cinta de colores como si estuviera hecha de plumas, estaba en un pueblo al lado de un rio y, cuando miré hacia atrás, eran cabañas. Empecé a preguntar cómo me llamaba, qué edad tenía, dónde estaba… Había un señor, una cama, y le pregunté quién era. Me dijo ‘tu abuelo, el jefe de la tribu’. En esa vida pasada yo era curandera, le cuidaba a él y a la gente que lo necesitaba.Me llamaba Sheila.Le pregunté ‘tengo pareja, estoy casada’, y me que no. Yo le dije ‘pues hay un chico ahí fuera muy guapo (ja, ja, ja). Él cambio de conversación y me dijo ‘tienes que ir al otro pueblo a llevar unas cosas’ y le contesté ‘vale’.Salí y me acerqué al chico y le dije ‘tengo que ir al pueblo, ¿me alcanzas?’ y él me contestó ‘claro’. Me subi a una barca de madera y le pregunte ‘tienes pareja’ y me dijo ‘no’. Yo le pregunté que cómo ‘un chico tan guapo y no tiene a nadie’ y me dijo ‘la que me gusta no puede ser’. Después él me preguntó a mí ‘cómo tú, tan guapa, no tienes’ y dije ‘pues es verdad, qué raro, por qué será’.Y me dijo que había tenido mucho para elegir, a lo que le contesté que no me acordaba. Él me explicó que mi abuelo era el que me elegía los chicos, a lo que respondí sin contarme ‘pues a mí me gustas tú’. Me dijo ‘no puede ser, tu abuelo no lo permitiría’. Entonces le pregunté qué haría él si mi abuelo aceptara nuestra relación, a lo que él me contestó que diría que sí porque le gustaba desde hacía mucho tiempo.Cuando volví al pueblo fui a hablar con mi abuelo y le pregunté por qué era él quien me elegía a los hombre y no podía hacerlo yo. Y le dije ‘me merezco ser feliz y elegir yo’. Me preguntó ‘quién te gusta’ y dije ‘el que tú me has prohibido’. ‘¿El que trabaja para nosotros?’, me preguntó, a lo que respondí que síLe dije también ‘ya es hora de romper con la ley, vengo a ser feliz y quiero que nos des la bendición y aceptes la relación’. En ese momento me dice ‘un hombre ha venido a romper las reglas para ser feliz’.Al día siguiente me dijo mi abuelo ‘tienes razon Sheila, yo he sido quien te ha elegido a los chicos y ninguno te ha gustado, creo que es el momento de que tú elijas a la persona con la que quieres compartir tu felicidad, ya yo estoy enfermo y no sé cuánto me quedará de vida, yo voy aceptar esta relación junto con la tribu’. Y así fue, fuimos coronados y bendecidos por una ceremonia…Y ahora me pongo a pensar en que siempre se me han acercado y he conocido muchos chicos que nunca me han llenado. La verdad es que son buenos chicos, pero nunca me han atraído. Y los que me han gustado, nada.
EJEMPLO 2
Buenas tardes, Horacio:Son dos partes lo que tengo que contarte. En la primera parte de la regresión veo a una chica de 23 años que vive en una mansión enorme y lleva ropas finas. Sé que vive con sus tíos y que tiene una prima, pero sus padres no aparecen en ningún momento.Los sentimientos que experimento son de envidia hacia mi prima y trato muy mal al servicio. Soy mala persona e intento preparar un accidente para ella cuando monta a caballo. Además, estoy enamorada de su prometido, al cual no le gusto nada. ¡Pufff… vaya película!Al final la que tiene el accidente soy yo, montando a caballo, y me quedo paralítica.Por otro lado, un día me vi como un chico que se llamaba Raúl, pero no ha vuelto a aparecer.Y en la segunda parte de la regresión, cuando estoy en el pasillo de las tres puertas, al entrar a la tercera me pongo a llorar desconsoladamente y se me para el llanto en cuanto salgo de la habitación.El primer día estuve muchísimo tiempo apoyada en los marcos de la puerta y me costó muchísimo entrar. Y no había visto nada hasta hoy, que he visto a mi padre, que me abrazaba y me decía que me quería. Esto me emociona tanto que casi me pongo a llorar y ahora, al escribirlo, vuelvo a estar muy emocionada.
Estos son sólo dos ejemplos de la experiencia psicológica y emocional que se puede vivir con la regresión hipnótica. Fascinante.
Animaos a probar porque lo peor que puede pasar es que perdáis un rato. Aunque será un rato de relajación y no estará perdido del todo.

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