Antes o después, a todos nos llegará el momento de partir, de abandonar el mundo de las formas y adentrarnos por los desconocidos mundos que nos lleven de vuelta a casa... ¿o tal vez de regreso a la nada?
Casi con certeza podemos vislumbrar otros estados de conciencia donde sigue la experiencia, donde la aventura humana se procesa, en función del eterno retorno y de los constantes ciclos.