Y no lo digo yo, sino que son palabras del cardiólogo belga Pim van Lommel, experto investigador en las conocidas como Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM).
La mayoría de la clase científica oficial siempre ha señalado que estas experiencias son fruto de las alucinaciones que provoca la ausencia de oxígeno en el cerebro (anoxia) y la liberación de las endorfinas, opiáceo natural que segrega el cuerpo ante situaciones de estrés como una parada cardiorespiratoria.
