Tiembla México y mi corazón se entristece... pienso en mis amigos de esas latitudes, en los mexicanos y me hago cargo del dolor y angustia que están pasando... es terrible... y no es solidaridad intelectual ni por quedar bien como se hace en esto casos... les acompaño en estos momentos con mi propio dolor, evocado desde un pasado que emerge con virulencia y me desborda ahora en estos momentos.
La fuerza bestial de la naturaleza ciega está hiriendo y matando a tantos seres humanos... Sí, hace muchos años ya, entonces yo tenía 8 años, vivía con mi familia en una casa de cuatro paredes justas y un tejado tan precario que las tejas del mismo para no ser barridas por los vientos bastante feroces que asolaban el monte donde "sabiamente" mi progenitor había construido la casa. Eran mantenidas por unos tremendos pedruscos o rocas que, si tenías la mala suerte de que una de ellas se caía encima tuyo, probablemente te enviaba al otro mundo sin tiempo para pensarlo. Una casa de papel. Al fin y al cabo, para la orografía y situación de cara a las inclemencias del tiempo no permitían garantías de nada.
